Allá afuera es una guerra, "La vida es corta y el arte es larga, ¡salgan y vivan, hijos de puta!" en palabras de un personaje de Dolina. Por si no quieren salir y vivir, les traigo las noticias desde el frente, donde aparentemente todos estamos perdiendo la batalla...

domingo, febrero 26, 2006

La última batalla




Avanzan las legiones de la muerte
Con el desprecio idiota de quien se sabe condenado


Es tiempo de guerra. La noche se tensa y las almas se estrechan, los amores florecen en el pueblo antes de que la sangre ahogue sus raíces.

Miramos por la ventana y nos despedimos de este atardecer de cuarzo, el último para muchos de nosotros. Nuestras mentes ya no son nuestras, y los recuerdos de toda una raza nos inundan. No importa cuántas batallas pesen sobre el alma, la posibilidad de morir es tan real en la última como en la primera.

Ahora estamos formados frente a frente. En minutos comenzarán a surcar el cielo rocas de fuego.

Y luego la carga. Frontal, final, inútil e irreversible. El desenlace no importa: para bien o para mal, mientras corremos hacia nuestro destino, todo ha terminado.

lunes, febrero 20, 2006

¿De qué están hechos los sueños?


Una pizca de polvo de hadas, un soplo de cenizas de encanto y toneladas de frustraciones y deseos sexuales reprimidos.

lunes, febrero 13, 2006

Anaïs Nin


Avanzan por la noche con sus expresiones desafiantes, siempre buscando alguien a quien matar, nuevas víctimas para calmar su sed de sensaciones.

¿Qué instinto vil les corrompió la razón haciéndoles creer que matar es su derecho? Sumerjámonos en que el que a hierro mata, a hierro muere, olvidemos las tablas de conversión de ofensas y la estatización de la venganza. Ojo por ojo, diente por diente, vida por vida. Y el mundo se quedará ciego, clama Gandhi, y vacío, y seco, y no importa, pues lo que tenga que ser será y si no no será nada.

¿Olvido y perdón? Dios no olvida ni perdona, y en un universo creado por él no hay motivos para hacerlo. Sangre y elección, sentimientos que desgarren la carne, y si tenemos que quemar bibliotecas para la orgía de esta noche lo haremos.

Juventud, divino tesoro, estrella fugaz que debe morir arrasando, y no apagarse como los agentes de la impotencia pretenden.

Vino, litros de vino, y sexo, todo el sexo posible hasta caer fulminados por el rayo del amor divino, saciadas momentáneamente las ansias de morir que nos llevan a la violencia.

No hay perdón para los pecados contra el cuerpo, para la calma, el autocontrol y la negación. Esta noche arderán universidades, conventos y oficinas públicas. Mañana por la mañana el espíritu azotará la tierra, libre al fin, consumiéndolo todo a su paso, un nuevo Saturno devorando a sus hijos, una serpiente mordiendo su cola por toda la eternidad.