El Otro Hogar

Mi piel está curtida por la mentira (¡mis mentiras!)
Y en todos los ojos amables busco
El oculto brillo del verdugo
A sus risas me abalanzo como una sombra,
Siento el candor de sus manos quemarme
Como metal líquido.
Intuyo sus palabras vacías
Cual afiladas dagas moriscas
Ansiando mi cuello
Con los ojos vacíos de sentido
Me muevo
Como una bestia entre hombres
Siempre temiendo el golpe definitivo,
El exilio, la noche, la verdad
“Mis ficciones son bailes de enmascarados”,
dice ese viejo de Rojas
Sabor compartido con el enemigo,
La deslealtad de amar al amigo
Y que éste nunca lo sepa
Quemo mis barcos.
Al regresar.
